sábado, 14 de julio de 2012

Recibimiento en nuestro piso.

Un típico piso americano, con la típica entrada americana. El 1827 de la 7a avenida, en la mismísima puerta norte de central park. Todo lo que diga va a ser poco. La mujer se deshizo en cuidados y el piso estaba bien limpio. Hay dos chiquillos extraordinariamente educados, que no han hecho un ruido en toda la noche. Dudo incluso de que hallan dormido aquí.
Ayer tras las llamadas de rigor nos intentamos mantener todo lo despiertas posibles sin mucho éxito. A las 10 ya dormíamos como angelitos. Sobre las 6 estábamos despiertísimas, y nos tomamos un tiempo para espabilarnos. La ducha de rigor nos ha preparado para afrontar el día.

¿Lo más chocante? El silencio. La tranquilidad de un pueblo en una zona tranquila y silenciosa, solo que en la ciudad cosmopólita más maravillosa del mundo.

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