Aún esperando a embarcar en la R53, mi nombre a sonado por megafonía. El salto que he dado ha sido memorable.
"Ay madre," pensaba yo, "¿y ahora qué? Me quedo en tierra fijo."
A continuación me dirijo a la r51, como me instaba la voz magnetizada. Y... Tienen mi tarjeta de embarque. El sistema estadounidense está felizmente restaurado. :)

Envidia, envidia supurando....
ResponderEliminarPero aún así:
Buen viaje! : )
PS: Bitch!