Desituadas por el brillo de las paredes caminamos por la plaza sin sabes muy bien a donde mirar, hasta que Toys'R'us apareció en una esquina rodeada de Bob Esponja, Mickey, un cowboy en calzoncillos tocando la guitarra, Woddy, y el mounstro de las galletas. Había leído maravillas sobre esa tienda así que nos decidimos a entrar.
Era un universo único, mágico e interminable. La noria de dentro de la tienda de juguetes es lo primero que llama tu atención, pero momentos después queda totalmente relegada a otra posición, cuando observas que la tienda se extiende dos pisos sobre tu cabeza, y uno por debajo, y... ¡que todo son juguetes!
La gente que trabaja allí está jugando con los artilugios más extraños que puedas imaginar. Vimos desde un frisbie de un metro relleno de aire, hasta un plástico brillante del tamaño de una uña que se convertía en una bola de 2 metros. Niños y adultos se la pasan por toda la tienda, haciendo de la visita a Toys'R'Us algo inolvidable. Hay un taller de "decora tus galletas", y los artículos más insospechados.
Mi parte favorita, sin duda alguna... ¡La zona WONKA! Es espectacular recordar el libro "Charlie y la fabrica de chocolate" mientras paseas entre tanto dulce. Chocolate con leche mezclado en una cascada, helados que no se derriten, chicles a los que no se les acaba el sabor, caramelos eternos... Si en algún sitio deben verderse los artículos Wonka, es en esa tienda.
En el área lego, había un empire sate de 3 metros, y también una estatua de la libertad enorme. Entonces llegó el momento de encontrarse frente al universo Marvel. Tras probarme todo lo que había en la tienda, -en especial todo lo de Ironman y lo de Spiderman- encontré... no, no puedo saltarme esta parte. Os pondré un par de fotos.
Justo al salir de este círculo del infierno llegó el momentazo de la tarde, y es que allí estaba ÉL.
Me topé con él a pocos metros y... me detuve, fascinada por el detalle y boquiabierta. Tan evidente fue mi sorpresa que Ironman me miró durante unos interminables y mágicos segundos, y tras asegurarse de que lo estaba mirando a él fijamente, elevó la mano para saludarme. Yo le respondí torpemente al saludo, hasta que comprendí cual era mi prioridad: conseguir testigos del momento. ¿Dónde estaba Judi? Yo no podía dejar de mirar a Ironman, pero me parecía que estaba en una estantería cercana. Así que extendí la mano para llamar su atención, y aunque me costó lo conseguí. Lo único que pude articular cuando ella preguntó qué pasaba, fue... "¡¡ES IRONMAN!!"
Teníamos que salir de ese universo infantil para terminar llendo a parar a... la Disney Store, y a M&M. Yo me quité el soponcio y la emoción cuando vimos en la puerta a otro de esos cowboys americanos con guitarra, y en calzoncillos. Es imposible refrenar la risa viéndolos ahí en medio de times Square... Eso me secó un poco las retinas, ligeramente húmedas de la emoción, y tras la visita a estas tres tiendas nos dispusimos a irnos a casa. Aquí tenéis unas fotos de la fascinante tienda de M&M.
Como digo, tras esto nos dispusimos a irnos a casa, pero fue imposible!! Un mercadillo justo detrás de Times Square atrajo nuestra atención con bailes de Break Dance, comidas espectaculares, artículos geniales, y souvenirs a un dólar. Cuando cerca de las nueve llegamos a casa y nos sentamos por fin, tras el agotador día, le dije a Judi: Judi, ¿y la oficina de turismo, qué?














Alba ponte al día. Llamanos y dinos como estas, por si te hace falta que vaya (ironia). Besos.
ResponderEliminarEii en Times Square sale el cartel del estreno de la ultima de Breaking Bad jaja igualito que en España vaya xD la tienda de M&M's se parece mucho a la de Londres, ahi tambien tenian 2 pisos de las mismas cosas repetidas? Por cierto, lo de no ir a la oficina de turismo pa tener una excusa para volver.... Buscaos una mejor!! ; )
ResponderEliminarCuenta de la escuela que pa eso has ido! Jaja