Hoy prometo sentarme a contaros el sábado tarde y el maravilloso domingo. Ayer me pudo el cansancio y no tuve tiempo de contar todo lo que quise. Tendremos que relajar el ritmo porque no lo aguantaremos más de unos pocos días así. Teniendo tanto tiempo por delante, debemos tomarnos las cosas con más calma, y no intentar aprovechar hasta el último segundo del día. Es divertido, pero no muy sano.
Esta noche, os prometo narrar lo fantástico de estos dos días.
Estamos esperando impacientemente.
ResponderEliminar